Estás por hacer algo y la magia aparece. Los sentimientos tienen nombres, pero son todos uno. Es como esos idiomas latineros que se codean por una tilde a la inversa, pero dicen algo parecido. Las palabras se unen en tu alma, musculosa y pasional, que quiere correr despacito. Estás por comenzar una nueva etapa, y cuando comienza un sueño o algo que pensaste mucho tiempo y tenés que dar más de un paso para arrancar, aparece el sentimiento. Aparece el miedo enfrascado en recuerdos de otro y una ansiedad tosca y gallega que pretende cegarte. Aparece el latín puro en una idea y aparecen esos otros que no sabés ni el nombre pero son tan temerosos que terminan por asustarte. Es todo el mismo sentimiento, un poco maquillado para bien o para mal. Hoy comienza un día y lo arrancaste maquinando, allá por la medianoche, sabiendo que tenés que empezar a caminar con tus ideas, abrazarle los hombros y charlarlas para que siempre estén de tu lado. Y en esa larga caminata, en tu cabeza...
Cuentos, relatos y poesías de Ignacio Champane.