No era de día, pero desde afuera venía una luz cansina que se colaba por la única ventana del baño. A ella la aterraba. No sabía qué significaba, así como tampoco esos ruidos que parecían motores grandes y cercanos. Cerró los ojos y quiso sentir cada gota cayendo sobre sus manos, su cabeza y su cuerpo, hasta que por un momento logró olvidarse de todo lo que pasaba a su alrededor. Y viajó.
Cuentos, relatos y poesías de Ignacio Champane.