Cada tanto te veo en algún espejo, en
alguna vidriera, mezclándote con los matices de la ciudad, y me
pregunto si hoy sos lo que alguna vez quisiste ser. ¿Alguna vez
quisiste ser alguien?
Dejás todo librado a lo que indique el
“No hay nada escrito”, solés
decir. Algún conocido te lo habrá metido en la cabeza y hoy
defendés tus ideas con lápiz y papel. Qué paradoja. Nunca te
imaginaste comprándote una Olivetti 44 o emocionarte con tu propia
prosa. No. Has perseguido otros sueños. O al menos parecían serlo.
Pensaste que tu futuro estaba en las
computadoras, entre cables y redes. Pero números binarios te
hicieron entender que no siempre uno más uno es dos. ¿Error seguir
ese camino? Error hubiese sido no tomarlo como experiencia y pegar el
volantazo a tiempo para sumergirte en tu pasión, empapándote de
palabras .
Hoy estás ansioso, como toda tu vida,
por intentar ser alguien. Y como hijo único y ateo que sos, lo
buscás solo. Vos y tu cabeza. Tal vez se sume algún recuerdo del
viejo y un mate de mamá, o un paseo con tu amor que sanamente te
distraiga. Pero como las golondrinas en su vuelo eterno al frío de
la realidad vas forjando un camino sospechando lo que vendrá y
tratando de estar siempre un paso adelante. Difícil. Pero vas.
por Ignacio Champane

creo conocer a esa persona , hermoso "autodefinido"
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