Ir al contenido principal

Automatic cortado automáticamente.

 

Cartagena, 2020.


Necesito sentir que mi mano izquierda se amiga con este lápiz, que se vuelvan a encontrar luego de un estribillo que los partió a la mitad y los distanció hasta el final. Te juro y te prometo que te escuché. Así respondo yo.

Los platos están sucios y la tele apunta a la pared. Se mueven grúas y ya me dijiste dos veces lo que me viniste a decir. Aunque no necesito una respuesta, te escribo esta carta para desesarte un feliz año.

Hablás en prosa, te diste cuenta? 

Tus ojos no tienen nada que ver con los míos. 

Cómo no te voy a responder? Cuando te fuiste no había terminado todo esto.

Si, si. Dos veces me lo dijiste.

Tus silencios son el mejor solo que escuché en mi vida. Me mata, me encanta.

Te miro y me aplaudís. Al menos ahora.

La casa está rara y mi cabeza no sabe qué mover.

Te suena raro pero te estoy escribiendo esta carta con vos delante de mí.

Me mirás y te sonrío. Pará un cachito que ya termino. Seguro no la vas a leer. No necesito decírtelo ahora, necesito escribir. Pum. Así que te estoy respondiendo..

Tu nariz no tiene nada que ver con tu boca.

Me intriga saber cómo me vas a responder.

Hay vino, y vos diciéndome todo esto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sobre el sol y la luna

 Insípida y repentina. Sal y ceniza. El frío de otro cuerpo. Anillos de fuego. Mar que los apaga. Ola que no ahoga y lágrimas que no mojan. Gritos infundados Vienen de otro tiempo. Voces que no esperan, A mi alma, no deben Aún no deben saber Que soy quien escucha y siente. Invierno y primavera sin sol ni luna. De afuera una melodía. Se siente como un golpe repentino Ante mis oídos Que nadie lastimó todavía. Jugando a no caer, en vilo por escuchar. Sombra en el espejo Intenta recordar Mucho más de lo que pueda ver Sin consuelo ni entendiendo Si las aves te sonríen O se están escondiendo del cielo. Ola que no ahoga Silencio que se aleja La esperanza no regresa. Promesas sobre mi pecho De un mundo que no es. Un recuerdo juega con mis ojos, Veo blanco el atardecer. Ojos hundidos en la piel No podrá comprender Si soy alma o corazón Si soy madre o padre Si mi cuerpo les da calor Si soy alguien que volvió A recordarles el silencio A ver con ellos un mar que moja Pero no como debe ser. Ola...

Un poema de tres páginas.

 -Me encanta lo exagerada que sos.- le dice.   La polaca se ríe mientras sus pies casi tocan la cara de Rita. Tiene puesta una tanga negra solamente, y lee mi último poema mientras se ríe y no me mira. Cada tanto dice algo que no Rita no entiende. La ignora con una indiferencia que se da entre dos personas que, se conocen tanto, que la indiferencia misma es el clímax, aunque se conocieron este año y es la segunda vez que se ven en su monoambiente. La anterior, cogieron un rato, hasta que Rita le dijo su apellido con tono argento, imitando al profe de Latín que patina la erre y que está muy caliente con ella, y no pudieron seguir. Cuando se sorprende por algo que dice ella, la polaca se ríe tanto que parece alguien que jamás se había reído en su vida. Durmieron, y almorzaron juntas en una despensa que peina canas.  "Me entiendo mucho con la polaca. Me gusta bastante estar con ella." le había dicho a un amigo Rita, hace unos días. San Telmo escupe ruido pero en el corazón d...